lunes, 14 de mayo de 2012

Estas han sido las páginas que he consultado para encontrar esta información.

 http://hispanoteca.eu/Literatura%20espa%C3%B1ola/Siglo%20XVII-Barroco/Conceptismo%20y%20culteranismo.htm
● Wikipedia
 sobrehistoria.com/el-siglo-de-oro-espanol/   

6.5 Elige cuatro poemas y explica qué tienen esos poemas que los convierte en originales . Realizaun comentario completo, tanto en el aspecto formal del texto como en el de contenido: temas, métrica, contenido crítico, etc

Los poemas que he elegido son: ``DEFINIENDO EL AMOR´´, ``A UNA NARIZ´´, ``DESDE LA TORRE´´, ``RESPUESTA DE NERÓN A SÉNECA, NO ADMITIÉNDOLE LO QUE LE VOLVÍA´´.
He escogido estos poemas porque son los que más me gustaban de cada tema y pienso que son bastante originales y también divertidos como el de la nariz.


``Definiendo el amor´´: en este poema Quevedo define bastante bien al amor y él no debió de tener una buena experiencia con el amor porque lo define como si fuera algo  malo y frío.


DEFINIENDO EL AMOR
Es hielo abrasador, es fuego helado,     A
es herida, que duele y no se siente,        B
es un soñado bien, un mal presente,       B
es un breve descanso muy cansado.      A
Es un descuido, que nos da cuidado,      A
un cobarde, con nombre de valiente,       B
un andar solitario entre la gente,              B
un amar solamente ser amado.               A
Es una libertad encarcelada,                    C
que dura hasta el postrero paroxismo,    D
enfermedad que crece si es curada.       C
Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:D
mirad cuál amistad tendrá con nada,       C
el que en todo es contrario de sí mismo. D


El poema ``A una nariz´´ es un poema burlesco en el que Quevedo se burla o se ríe de una persona que tiene una nariz muy grande y de la que Quevedo  hace muchas comparaciones con diferentes elementos de la naturaleza y con animales. Este es uno de los poemas más graciosos de su antología.


A UNA NARIZ
Érase un hombre a una nariz pegado,   A
érase una nariz superlativa,                    B
érase una nariz sayón y escriba,            B
érase un pez espada muy barbado.      A
Érase un reloj de sol mal encarado,      A
érase un alquitara pensativa,                 B
érase un elefante boca arriba,               B
era Ovidio Nasón mas narizado.           A
Érase un espolón de una galera,           C
érase una pirámide de Egipto,               D
las doce tribus de narices era.               C
Érase un naricísimo infinito,                    D
muchísima nariz, nariz tan fiera,             C
que en la cara de Anás fuera delito       D


El poema ``Desde la Torre´´ es un poema que transmite soledad y trata sobre la muerte.

DESDE LA TORRE
Retirado en la paz de estos desiertos,             A
con pocos pero doctos libros juntos,                 B
vivo en conversación con los difuntos,               B
y escucho con mis ojos a los muertos.               A
Si no siempre entendidos, siempre abiertos,   A
o enmiendan o fecundan mis asuntos;               B
y en músicos callados contrapuntos                   B
al sueño de la vida hablan despiertos.               A
Las grandes almas que la muerte ausenta,       C
de injurias de los años vengadora,                      D
libra, oh gran don Joseph, docta la imprenta.    C
En fuga irrevocable huye la hora;                         D
pero aquélla el mejor cálculo cuenta,                  C
que en la lección y estudios nos mejora.            D



Este poema es una respuesta que le da Nerón a Séneca después de que Séneca  haya escrito un poema sobre él.

RESPUESTA DE NERÓN A SÉNECA,
NO ADMITIÉNDOLE LO QUE LE VOLVÍA

Séneca, el responder hoy de repente            A
a tu razonamiento prevenido,                          B
gloria es de tu enseñanza, que ha podido     B
formar mi lengua contra ti elocuente.              A
A lo que yo te debo, aun no es decente         A
eso, que de mi mano has recibido;                B
y para lo que a mi me debo, ha sido              B
empezar a premiarte escasamente.              A
Quieres a costa de la fama mía,                     C
que alaben tu modestia y tu templanza,         D
y que acusen mi avara hidropesía.                 C
El premio, pues, debido a mi enseñanza      D
goza, porque el volvérmelo este día,              C
y no admitirle yo, nos sea alabanza.               D




6.6 Realiza un comentario personal crítico de la obra completa de Quevedo

En general me ha gustado bastante la obra completa de Quevedo  aunque los que hablan despectivamente de las mujeres como el de ``A la edad de las mujeres´´ lo detesto y lo encuentro un poco machista, pero lo entiendo porque en esos tiempos parece que era normal tratar así  a las mujeres. Mis favoritos son los de: ``A una Nariz´´, `` Bebe vino precioso con mosquitos dentro´´,``A Celestina´´ entre otros.
Trata de distintos temas y no tienen nada que ver unos con otros en nada y es bastante sincero en alguno de ellos como en el que habla de los bujarrones o el de las prostitutas.
Hay algunos poemas que no los entiendo muy bien por algunas palabras que hay en ellos y no les encuentro el sentido,  pero la mayoría los entiendo bastante bien.
En esta obra trata diferentes estilos como el amoroso , el satírico o el burlesco, entre otros .Y entre ellos no tienen nada que ver porque el satírico o el burlesco son donde se burla de algunas personas y las insulta y en el amoroso es mucho más sentimental y melancólico.

6.4 Obtén información sobre la Agudeza y arte de ingenio, de Baltasar Gracián


Agudeza y arte de ingenio (1648)
Con la Agudeza y arte de ingenio Gracián escribe su definitiva estética literaria barroca. Se trata de un tratado de retórica en el que se analizan las figuras literarias dominantes en su época.
Esta obra supone el comentario definitivo acerca del concepto y también una teorización de su propia producción literaria anterior y posterior, y de la de sus contemporáneos. No es una retórica más, pues su análisis del hecho literario parte de los ejemplos extraídos de los textos, que en esta versión se amplían considerablemente, y no de una preceptiva previa.
En esta revisión de su trabajado Arte de ingenio, en gran medida una reedición muy ampliada, incluyó más traducciones castellanas de textos latinos —sobre todo de Marcial—, debidas a Manuel de Salinas. Pero también reorganiza los materiales de 1642 y revisa, corrige y pule el estilo.
Es en este tratado donde aparece la definición que del concepto da Gracián:
``Un acto del entendimiento que expresa la correspondencia que se halla entre los objetos´´
No se trata, en puridad, de una obra sobre el conceptismo, tal y como lo concibió Menéndez Pelayo en su Historia de las ideas estéticas en España, pues el concepto en Gracián es la expresión de una semejanza, desde un símil a una metáfora, desde una dilogía hasta la alegoría sostenida. Y estos tropos son utilizados tanto por escritores caracterizados como «conceptistas» como por los denominados «culteranistas». Tal es así que la mayor cantidad de ejemplos (que avalan las figuras que define como conceptos) son traídos de la poesía de Góngora. Además ejemplifica con escritores no solo del barroco español, sino de todos los tiempos. Y de ese modo encuentra conceptos ingeniosos en epigramas de Marcial, sentencias de Séneca, aforismos de Tácito, discursos de Cicerón o ejempla de Juan Manuel

6.4 Teoría poética de Quevedo: el conceptismo


 Durante el siglo XVII, la expresión literaria fue dominada por los movimientos estéticos del conceptismo y del culteranismo, expresado el primero en la poesía de Francisco de Quevedo y el segundo en la lírica de Luis de Góngora. El conceptismo se distinguía por la economía en la forma, a fin de expresar el máximo significado en un mínimo de palabras; esta complejidad se expresaba sobre todo en paradojas y elipsis. (Buscado en wiki)
El conceptismo es una corriente de la literatura del Barroco que se basa en la asociación ingeniosa entre palabras e ideas. Su máximo teórico contemporáneo, Baltasar Gracián, en la Agudeza y arte de ingenio, define el «concepto» como: ``Un acto de entendimiento que expresa la correspondencia que se halla entre los objetos´´
El conceptismo se caracteriza por la concisión de la expresión y la intensidad semántica de las palabras, que se cargan de significados, adoptando varios sentidos. De este modo se crea frecuentemente el lenguaje polisémico. El conceptismo opera con los significados de las palabras y con las relaciones ingeniosas entre ellas. Por todo lo dicho, los recursos formales más usuales son la elipsis, el zeugma,la anfibología y polisemiaantítesisequívocoparadoja o la paronomasia. El estilo conceptista se hace lacónico y sentencioso.
Al igual que el culteranismo o gongorismo, el conceptismo, en la línea de toda la estética manierista y barroca, propone como valor estético la dificultad del lenguaje literario, que busca singularizarse y refinarse cortesanamente, frente a la llaneza de la lengua del Renacimiento, sentida como vulgarizante; así lo señala Gracián con las siguientes palabras:
``La verdad, cuanto más dificultosa, es más agradable, y el conocimiento que cuesta es más estimado´´.
La estética conceptista tiene su origen remoto en la poesía cortesana del siglo XV: tanto el uso de la glosa, como el desarrollo de la literatura emblemática y didáctica, obligada a utilizar frases breves y conceptuosas, impulsaron la evolución de la poesía hacia fórmulas conceptistas.
Esta corriente estética fue iniciada y bautizada por Alonso de Ledesma Buitrago (1562-1623) con sus celebérrimos Conceptos espirituales (tres partes, 1600, 1608 y 1612), donde se desarrollan varios puntos de doctrina cristiana de forma alegórica, pero el principal teorizador del conceptismo es el escritor jesuita Baltasar Gracián (1601-1658), en su Agudeza y arte de ingenio, que es un tratado teórico de poética conceptista.
Alonso de Ledesma Buitrago (1562-1623), segoviano, alumno de los jesuitas, de vida oscura y de gran cultura, pasa por ser el iniciador del conceptismo. Dos modernos críticos, Bonilla San Martín y Schevill, afirman –en su edición a las Poesías de Cervantes, Madrid, 1922– que el sacerdote y poeta conquense Miguel Toledano, autor de una Minerva sacra –Madrid, 1616–, «disputa a Alonso de Ledesma la palma del representante del conceptismo». [...] Alfonso de Bonilla, natural de Baeza, comparte con Ledesma la atribución de padres del conceptismo. En su Nuevo jardín de flores divinas –1612– y en sus Peregrinos pensamientos de misterios divinos –1614– lleva a un mayor atrevimiento que Ledesma. Bonilla se atreve a retorcer conceptuosamente la métrica no barroca que utilizaba: el villancico, el romance, la canción, el epigrama, y los retuerce con una fraseología dogmática, bíblica, litúrgica, lanzada en desconcertantes juegos de vocablos y comparaciones antitéticas, cuya lectura deja en perplejidad.
Pero si no el precursor ni el padre, el auténtico maestro del conceptismo fue Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645).
El conceptismo se caracteriza por la elipsis y la concentración de un máximo de significado en un mínimo de forma. Juega constantemente con las palabras y cada frase se convierte en un acertijo por obra de los más diversos mecanismos de la retórica.
Gracián define el concepto como: Un acto del entendimiento que expresa la correspondencia que se halla entre los objetos. (Baltasar Gracián: Agudeza y arte de ingenio).
El conceptismo da importancia al laconismo, que no significa claridad estilística y precisión. Hay frases lacónicas muy ingeniosas, pero que carecen de precisión y de claridad. El conceptismo busca la condensación expresiva, abusando a veces de la polisemia, las elipsis, las oposiciones de contrarios o antítesis, las paradojas.
 El conceptismo surgió en la misma época con Francisco de Quevedo y Villegas, con la tendencia a una utilización de conceptos más profundos, alambicados y oscuridad en la prosa. Obras ejemplares: El buscón de Quevedo, Fábula de Polifemo y Galatea de Góngora y Gargantúa y Pantagruel de François Rabelais.


6.3 Obra no poética de Quevedo: temas


 TEMAS

 Alguna vez se ha contrastado la poesía amorosa más espiritual de Quevedo con su situación real: su matrimonio fracasado y con su poesía burlesca de pícaras y prostitutas. Parece una tendencia constante en él la voluntad de superar lo carnal y material, junto al fracaso al alcanzar lo espiritual, lo que puede aplicarse también a su poesía metafísica o moral.
 Lo que es seguro es que Francisco de Quevedo fue un admirador sincero de Séneca, de quien recoge el tema del quotidie morimur -morimos cada día-. Esto hace que el tema del tiempo vaya unido al tema de la muerte. Hay que recordar que nuestro poeta mantuvo correspondencia con el humanista belga Justo Lipsio, editor de las Obras de Séneca.
Edición de poesías de Quevedo. Otra gran lectura de Quevedo fue, sin duda, el poeta latino Marcial, de origen aragonés, que le ofreció interesantes modelos de poesía satírica y del que, con frecuencia, realizó traducciones o adaptaciones.

6.3 Obra no poética de Quevedo: obras en prosa


OBRAS EN PROSA

La prosa de Quevedo resulta compleja, por las distintas redacciones, ediciones, manuscritos y alteraciones en que aparecen, incluso con diferentes dedicatorias.
 Como técnica literaria usa la exposición o comentario a un texto, recurso heredado de las lecciones medievales. Se lee en Marco Bruto, la Política de Dios o Los remedios de cualquier fortuna, y, también, con variantes, en obras satíricas como La hora de todos y la fortuna con seso.      
La caída para levantarse (Lisboa, 1648)
   Hoy se prefieren las obras satíricas de Quevedo, aunque quizá él apreciase más las ideológicas o doctrinales, menos editadas en la actualidad.
  De no haber existido Miguel de Cervantes, el cetro de la literatura española sería, sin duda, de Francisco de Quevedo y Villegas.
Es difícil describir en pocas palabras una obra tan variada como la de Francisco de Quevedo. El lector podrá seguir, según lo expuesto en el punto anterior, la diversidad de temas y tonos: desde lo metafísico a lo burlesco; de lo amoroso a lo escatológico.
A pesar de la temprana fama del autor como poeta, las primeras obras concluidas lo fueron en prosa, así libelos como Vida de la corte y oficios entretenidos de ella, las Cartas del Caballero de la Tenaza, la Premática que este año de 1600 se ordenó o la temprana Historia del Buscón llamado Pablos, acabada, al parecer, hacia 1604, y en la que caricaturizaba el género picaresco que, a partir del lejano Lazarillo de Tormes, se consolidaba en sus días con el Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán. En su obra, la única de carácter narrativo, Quevedo logra vaciar de contenido moral, o siquiera humano, la historia del pícaro, que se transforma por obra de su riquísima prosa en pura burla hiperbólica, tal y como se puede comprobar en el conocido retrato del Dómine Cabra. El Buscón no se editó hasta 1626, y esto de forma fraudulenta, sin conocimiento del autor, lo que sucedía con frecuencia en la época y resulta más fácil aún de explicar en el caso de Quevedo, renuente a publicar tras varios tropiezos iniciales con censores como el padre Antolín Montojo que, en 1610, calificó El Sueño del Juicio Final de "chabacano e imprudente" y le denegó la aprobación. De esta manera, los Sueños, que venían siendo escritos desde los primeros años de la corte en Madrid y hasta 1622, no vieron la prensa hasta 1627 y en un texto notablemente defectuoso, lo que llevó al autor a publicarlos en 1631 bajo el título de Juguetes de la niñez y travesuras del ingenio, limando los aspectos más irreverentes y cambiando los títulos de varios de ellos. Son los Sueños una serie de diálogos de carácter alegórico-burlesco en los que, de forma parecida a Gracián pero en tono de burla, se toca el tema del desengaño del mundo y de la diferencia entre apariencia y verdad. Son los titulados El Sueño del Juicio Final (en la edición definitiva Sueño de las calaveras); El alguacil endemoniado (después El alguacil alguacilado); Sueño del infierno (después Las zahúrdas de Plutón); El mundo por de dentro y El sueño de la muerte (después La visita de los chistes). Relacionados con ellos están obras posteriores como el Discurso de los diablos o Infierno enmendado (1628) y La hora de todos y la fortuna con seso (1635).